¿Vives en un bloque de pisos y crees que la energía solar es un privilegio exclusivo de las viviendas unifamiliares? La realidad ha cambiado mucho. En el entramado urbano de ciudades como Barcelona y su área metropolitana, las instalaciones comunitarias están creciendo a un ritmo exponencial. Compartir la energía del sol en un tejado común reduce drásticamente la inversión inicial para cada vecino.
La flexibilización de la Ley
Clásicamente, poner de acuerdo a la junta de propietarios era el mayor obstáculo. Sin embargo, el marco legal (Ley de Propiedad Horizontal) establece ahora requisitos mucho más flexibles. En la actualidad, basta con una mayoría simple (solo un tercio de los vecinos) para que se apruebe el proyecto de instalación, siempre que se trate de una mejora orientada a la eficiencia energética. Los vecinos que decidan no participar no tendrán que asumir el coste de la obra, pero evidentemente tampoco se beneficiarán del ahorro generado.
Reparto del ahorro de manera inteligente
A través del modelo de Autoconsumo Colectivo, se establece por escrito un "coeficiente de reparto". Esto significa que si sois 10 los vecinos que invertís, la energía generada se repartirá de forma automática según la participación inicial de cada uno. Este descuento se aplica de manera automática en el recibo de la luz individual de cada vivienda.
Nuestro equipo técnico puede asistir a la próxima reunión de tu comunidad para exponer de forma clara todos los costes y las previsiones de ahorro, resolviendo cualquier duda en el momento.
