Una vez decidida la instalación de las placas solares, el siguiente gran dilema surge al momento: "¿Debería incluir una batería para almacenar la energía sobrante?"

La respuesta depende, casi en exclusiva, de tus hábitos de consumo eléctrico:

1. Consumo predominantemente diurno

Si trabajas desde casa o agrupas las tareas de mayor gasto eléctrico (lavadora, lavavajillas, aire acondicionado) durante la mañana y el mediodía, aprovecharás directamente la luz generada. En este escenario, destinar una inversión extra a un sistema de baterías de litio puede no ser tan necesario, ya que tus excedentes por la tarde serán bajos y tardarás más años en amortizar el coste de dicha batería.

2. Consumo predominantemente nocturno

¿La vivienda permanece vacía durante todo el día por motivos laborales? Si es así, gran parte de la energía generada por las placas se inyectará a la red, y por la noche tendrás que comprar electricidad. Aquí, una batería de litio-ferrofosfato cobra todo el sentido. El sistema se encargará de almacenar toda la producción diurna para que, al caer el sol, tu hogar funcione con la energía acumulada de forma 100% gratuita.

En cualquier caso, nuestro equipo estudiará tu curva de consumo para asesorarte con total honestidad sobre la capacidad de acumulación que necesitas.