El inversor es el verdadero "cerebro" de cualquier sistema de energía solar: es el dispositivo responsable de transformar la corriente continua de los paneles en la corriente alterna que utilizan nuestros electrodomésticos. Por muy buenas que sean las placas, si se emplea un inversor de baja calidad, el rendimiento general del tejado se resentirá.

El Inversor String (o Inversor Centralizado)

Es el estándar predominante en la industria a nivel mundial, por su gran fiabilidad y coste ajustado. En esta configuración, las placas se conectan en serie (como las cuentas de un collar) y la suma total de energía viaja hasta un inversor único ubicado en la vivienda. ¿El inconveniente? Si la sombra de un árbol o de una chimenea cubre a una de las placas, la caída en el rendimiento arrastrará consigo al resto del "collar", mermando la producción total.

El auge de los Microinversores

Como alternativa Premium han surgido los microinversores (sistemas promovidos por marcas como Enphase). Estos dispositivos más pequeños se ocultan justo debajo de cada placa. ¿Cuáles son sus grandes fortalezas?

  1. Independencia absoluta: Si una de las placas sufre suciedad o sombra puntual, el resto de las placas seguirá funcionando intactamente sin pérdidas por arrastre.
  2. Seguridad eléctrica: Al transformar la energía placa por placa en el propio tejado, el cableado que viaja al interior de la casa ya va en tensión segura, minimizando al máximo los riesgos.
  3. Permiten arrancar con pequeñas instalaciones e ir ampliando fácilmente año tras año de forma modular.

Analizaremos las sombras de tu cubierta para determinar la configuración técnica ideal recomendada para que ganes en eficiencia y fiabilidad.