Desde las automotrices del Vallès hasta las plataformas logísticas en los inmensos polígonos del área metropolitana, las grandes y medianas industrias comparten un freno común recurrente: las facturas estratosféricas provocadas por el gasto eléctrico en las horas punta operativas.
Instalar un sistema de autoconsumo fotovoltaico en cubiertas industriales requiere una planificación precisa, pero se trata de un proceso sin fricciones organizativas capaz de realizarse de manera rápida.
Rompiendo la curva de la Tarifa Eléctrica Industrial
Las empresas desarrollan su mayor frenesí productivo precisamente entre las 8:00 y las 19:00 horas. ¡Es ese mismo pico temporal donde el gasto energético resulta más caro y punitivo! Contar con una extensa superficie de paneles solares durante ese horario inyecta la energía de las máquinas de forma simultánea a la producción de sol.
Esta rebaja radical de las horas punta del consumo provoca que la amortización de este tipo de infraestructuras medianas ("Break-even" financiero) se logre en plazos mínimos entre 2 y 3 años. Después, el sistema aportará ahorro directo hacia el beneficio de la firma empresarial.
