Los veranos calores españoles que abrasan ciudades completas asientan una idea natural engañosa de creencia civil muy aceptada: "Con aquellos casi 40 grados estallando la calle con alerta naranja general de insolación hoy voy a extraer kilovatios por montañas batiendo récords".
Nada más lejano del puro rendimiento electromecánico al interior del germanio dopado sobre capas monocristalinas puestas techo.
El Coeficiente Termal fotovoltaico
Aquellas jornadas en julio asfixiador donde irradiáncia quema la vista el marco absorbe tanto que los oscuros cuerpos fotovoltaicas ascienden hasta los furiosos 65º Centígrados cocinándose en las techumbres. Tristemente... El extremo calor debilita operativamente en proporciones matemáticas su conductividad microelectrónica. Pierden pequeñas eficacias desde un ideal estandar a los 25 Grados teóricos marcados de laboratorio.
¿Debes asustarte? Jamás. Por un lado los días interminablemente largos estivales compensan produciendo durante unas 15 asombrosas horas diurnas esa reduccion en picudos del 4% en pleno tramo y, consecuentemente e instalándote exclusivas capas fotovoltaicas Clase Tier 1 N-Type o Heterojunction exhiben unos robustísimos "Coeficientes de Temperaturas Bajísimos" (-0.29 %/°C) garantizando una estabilidad blindada incluso fundiéndose el aire veraniego de Sevilla o Córdoba salvándote beneficios diarios sin pestañear.
