Una bomba de calor y una instalación fotovoltaica pueden complementarse: la electricidad solar puede alimentar la bomba, pero el encaje depende de cuándo se produce y cuándo se necesita calor. La producción suele variar por estación y hora, mientras que calefacción y agua caliente tienen horarios y temperaturas que deben respetar el diseño del equipo. No existe una combinación que garantice una factura concreta.

Empieza por el consumo, no por la potencia

Reúne facturas y, si los tienes, datos horarios de electricidad de todo el año. Separa calefacción, agua caliente y otros consumos; revisa qué meses concentran la demanda. La bomba de calor no consume lo mismo todos los días: influyen el clima, la temperatura de impulsión, el aislamiento, los emisores y los ajustes.

Comprueba qué puede desplazarse

Pregunta al instalador qué cargas pueden programarse durante las horas solares y qué margen ofrece el control del equipo. Un depósito de agua caliente o la inercia térmica de la vivienda pueden ayudar a usar energía en otro momento, si el sistema está diseñado para ello. Mantén los límites y ajustes recomendados por el fabricante; no cambies temperaturas por una promesa de ahorro ni a costa del confort.

Compara escenarios completos

Pide comparar la vivienda actual y la propuesta con consumos de invierno y verano, rendimiento estacional, potencia eléctrica disponible, control, almacenamiento y coste total. Distingue la electricidad que se usa al momento del excedente exportado: el valor económico de cada parte depende del contrato y de la regulación vigente. No extrapoles un día soleado a todo el año.

Lista para la visita técnica

  • Facturas y curva horaria, si está disponible.
  • Modelo de bomba, emisores, depósito y controles existentes.
  • Orientación, sombras y superficie útil de cubierta.
  • Objetivos de confort, agua caliente y carga de vehículo.

Para valorar la parte fotovoltaica, consulta nuestra página de placas solares para vivienda y la guía sobre cómo estimar los paneles que necesita una casa. Futurlum debe confirmar en cada estudio el alcance de los trabajos que ofrece.

La Comisión Europea describe que la electricidad fotovoltaica puede alimentar bombas de calor y que el excedente puede almacenarse, incluso en forma térmica. Consulta su guía sobre energía solar en edificios y la guía IDAE de autoconsumo, actualizada en 2024.