Elegir entre carga monofásica y trifásica no consiste en pedir la opción de más kilovatios. La velocidad en corriente alterna depende de varios límites a la vez: el cargador de a bordo del vehículo, el equipo de pared y la instalación de la vivienda. Esta guía ayuda a preparar la conversación con un instalador, sin sustituir el cálculo eléctrico del caso concreto.

Comprueba primero el coche

Busca en la ficha técnica la potencia máxima de carga AC y si admite carga en una o tres fases. La estación de pared no convierte por sí sola un vehículo monofásico en trifásico. Si el coche solo puede aceptar una fase, una acometida trifásica no garantiza que aproveche toda la capacidad anunciada; confirma con el fabricante o el manual cómo se configura ese modelo.

Revisa qué llega a la vivienda

Pregunta al electricista qué suministro y fases hay disponibles en el punto de instalación, cuál es la potencia contratada y qué consumos coinciden cuando cargas. Debe revisar el cuadro, la longitud y recorrido del cable, las protecciones y la capacidad del circuito. En trifásica también importa cómo se distribuyen las cargas por fase. No aumentes la potencia ni modifiques el cuadro sin un diseño y una comprobación profesional.

Relaciona la opción con tus horarios

Anota cuántos kilómetros haces, cuántas horas permanece aparcado el coche y cuándo suele estar enchufado. Una carga más rápida puede ser útil si hay poco tiempo de conexión, pero quizá no aporte valor si el vehículo pasa la noche aparcado. Pide que el presupuesto explique la potencia que realmente podrá usar tu coche, el reparto de fases y si incluye gestión dinámica para adaptar la carga al consumo simultáneo de la casa.

Qué debe aclarar el presupuesto

Compara la instalación completa: equipo compatible, protecciones, cableado, posibles obras, configuración, documentación, garantía y precio final. Si tienes placas solares, pregunta si la estación puede modular la carga y qué medición o configuración adicional necesita; la compatibilidad depende de los equipos concretos.

En España, el diseño de la infraestructura debe ajustarse a la normativa eléctrica aplicable, incluida la ITC-BT-52 publicada en el BOE. Para valorar una solución doméstica, consulta nuestro servicio de instalación de cargadores EV. Un instalador habilitado puede confirmar qué admite tu coche y qué permite la instalación.